Se puede jugar sin bloqueo directo
Por Julián Felipo
Después de haber escrito en el post anterior sobre la falta de variedad táctica en los equipos de la Liga ACB, estuve viendo el partido que jugaron los Grizzlies en la pista de Miami y que finalizó con victoria de Memphis por 90-118. Lo poco que había visto de los Grizzles hasta ahora no invitaba demasiado al optimismo: es más, un bochornoso último cuarto en la pista de los Clippers hace unos días (encajando un 20-0 y con problemas serios para subir el balón o tirar) parecía poner de manifiesto que nos encontrábamos otra vez ante el mismo equipo errático, carente de consistencia y de norte.
La trayectoria de los de Tennessee, con un balance de 10-13 en la actualidad y cuatro victorias a domicilio, parece indicar que algo ha cambiado, y la impresión ofrecida en el American Airlines de Miami así me lo confirmó. OJ Mayo y Rudy Gay deben haber solventado sus diferencias y el equipo, tras haber superado la crisis post-Iverson y haber ganado algún partido meritorio como el de los Cavs, parece tener las ideas más claras. Lo que más me llamó la atención sobre los Grizzlies, sin embargo, es que practicamente no usan en sus ataque el bloqueo directo, una peculiaridad bien significativa hoy en día en que la mayoría de los movimientos de ataque empiezan con este movimiento. “Para mi forma de entender el baloncesto ahora mismo se abusa del bloqueo directo”, decía hace unas semanas Alfred Julbe en La Pizarra de Radio FEB. “En la mayoría de partidos se producen muchas situaciones de bloqueo directo y consecuentemente muchas compensaciones o mejoras de ese movimiento”.
En los Grizzlies, el eje de los movimientos de ataque parece ser otro. Con pívots pasadores como Marc Gasol o Randolph como referentes en el poste medio o alto, el equipo de Lionel Hollins sabe abrir espacios con un pase a esos hombres o a los aleros, buscar ventajas en el lado débil y jugar con mucha fluidez el ataque posicional, encontrando tiro en escasos segundos. Miami respondió incluso con una zona y la eficacia no disminuyó, ni siquiera con la entrada de suplentes que se sienten útiles como Sam Young. Si a eso añadimos la facilidad para robar balones y salir al contraataque, entenderemos que cierta esperanza pueda llegar al equipo de Marc Gasol. Poco me sorprendería, de seguir así, que Memphis, ahora sin Iverson, acabe con mejor balance de los Sixers a pesar de la llegada de ‘The Answer’ a Filadelfia.
Con ejemplos de cierta frescura como el de los Grizzlies, se me desmontan algunos tópicos persistentes sobre la falta de riqueza táctica de la NBA. A ver si ahora vamos a ser los europeos los que juguemos todos igual de aburrido.









