El jugar en un casino es como jugar a baloncesto: divertido, desafiante y excitante. Pero ninguna canasta puede compararse a la ganancia del premio gordo.
Fernando Martín, que fue elegido por los Nets con el número 35 del draft de 1985, llegó a la NBA por la puerta de servicio. Para cumplir ese sueño -entonces inalcanzable- de jugar en la mejor competición del mundo tuvo que someterse a los rigores de una liga de verano que le costó 10.000 dólares de su bolsillo y encajar en un traspaso de derechos que le mandó a un rincón del país bajo la disciplina de un técnico de que le ignoró y un entorno que le hizo sentir solo y sin apoyos. De eso hace ya más de veinte años y cualquier comparación resulta ridícula pero quizá sí que su ejemplo de humildad debiera servir de algo después de tanto tiempo.
Ricky Rubio salió de la ceremonia del draft del pasado jueves ignorando por completo al equipo que le había elegido con una declaración que sonó a bofetada. “Yo no hablé con ellos, por lo tanto no tengo la necesidad de venir”, dijo acerca de los Timberwolves, un equipo que incluso se mostró dispuesto a esperarle si el base del Joventut lo consideraba oportuno. “La NBA es muy atractiva, pero si tú no quieres estar en el equipo que hay por el momento, pues puedes esperar”, añadió. Su reacción tras el acto del Madison Square Garden constituye el último de una cadena de errores consecutivos que no han hecho más que dilapidar en las últimas semanas todo el prestigio ganado en las canchas desde que Aíto le hizo debutar con 14 años. Con ello, su proceso de salida al draft puede servir como ejemplo de una gestión altamente ineficiente y es que ninguna de las decisiones tomadas por Ricky o su entorno en el último mes (declaraciones en Badalona dando a entender que se apuntaba pero podía quedarse, negociaciones con la Penya, demanda de conciliación, viaje a Estados Unidos y rechazo público de los dos primeros equipos que podían elegirle) han ayudado en nada a mantener alta su expectativa.
Sobre el papel, Dan Fegan, su agente americano, era un lince y Ricky sabía positivamente poner los pies en el suelo pero en la práctica no ha hecho más que acumular recelos, enemistades y nula complicidad. Para empezar la de un Joventut que quizá ya no vea con tan buenos ojos su retorno y en general la de una NBA que ha visto demasiado complicado su fichaje y arriesgado ‘gastar’ una alta elección de draft en una posibilidad incierta.
Al final, no está ni siquiera claro si Ricky va a mantenerse firme en esa decisión de marcharse. Ahora se hallará en la difícil tesitura de tener que comunicar o no a la Penya que se va antes del 30 de junio si no quiere ver incrementada aún más su cláusula (que pasará a 5,7 millones tras esa fecha). Y eso, a ciegas ya que la resolución de la demanda no se espera hasta octubre.
Un futuro demasiado incierto y complicado para pensar que acabará bien como ocurrió con Rudy. No es por casualidad que en el Olímpic de Badalona abunden las camisetas de los Blazers con el número 5 lucidas con orgullo por aficionados que consideran en parte al mallorquín algo así como un embajador de la Penya en la NBA.
Camisetas de los Blazers precisamente, el mismo equipo de aquel Martín cuyo ejemplo algunos han olvidado.
Quizá tenga razón Josean Querejeta, presidente del Tau, cuando afirma que “la ACB se ha quedado sola” en el debate sobre la Euroliga. El matiz es que esa ACB no ha tenido siquiera opción a hacer ver su punto de vista en una Asamblea General como exigía la norma (los estatutos de la competición), lo que pervierte definitivamente la aplicación de un sistema que, por un apoyo muy mayoritario que tenga, no se ha visto legitimado por una votación con luz y taquígrafos.
Quizá tenga razón Querejeta pero también cabrá preguntarse si el Tau -y los otros tres clubs ‘grandes’ que se aseguran trienio y luego acuden con cara de corderos a la Asamblea de la ACB- van a seguir necesitando a la liga doméstica. Posiblemente Madrid y Barça, habituados a sobrevivir con ingresos que apenas son una cuarta parte de lo que gastan sí. Para los vitorianos o para el Unicaja (como para sus aficiones) marcharse a Europa de forma unilateral no sale a cuenta: reducen a menos de la mitad los partidos que jugarían a lo largo de una temporada y consecuentemente eso no les permitirá crecer ni en derechos de televisión, ni en ingresos por taquillas, ni en patrocinadores.
El conflicto de la Euroliga es una bomba de relojería que va a ir estallando por etapas pero que posiblemente no vaya a cambiar nada en el sustancial deterioro de nuestro deporte. La ACB, mostrando una timidez en sus actuaciones que hace sospechar, da pequeños pasos de cara a la galería como el de buscar el apoyo del CSD pero sus amenazas de tribunales no se plasman en nada real y tangible. ¿A qué espera? Si no lo hace su fractura interna podría resultar insostenible en algún eslabón del sistema. La gran incógnita final será: ¿cómo le vamos a explicar a los aficionados de Pamesa, Joventut o Iurbentia que sus opciones de regresar a la Euroliga se han reducido a la mínima expresión?
El desorbitante fichaje de Cristiano Ronaldo por el Real Madrid de fútbol ha desplazado la atención del aficionado de los terrenos de juego a los despachos generando un interés inusitado por la economía deportiva que de repente se convierte en un factor más de rivalidad entre los blancos y el Barcelona. ¿De dónde saca tanto dinero el presidente del Madrid? ¿Será capaz el Madrid de rentabilizar una operación de 94 millones por traspaso? Son algunas de las preguntas que se hace el seguidor.
La primera respuesta es fácil de dar: principalmente de los préstamos bancarios. La segunda abre un debate sobre el acierto de la fórmula de inversión y ahí la cosa no parece tan clara aunque según las cifras del plan de negocio -y si el panorama de crisis no lo impide- apostaría a que sí. El portugués fichó por seis años así que sumando su salario a los 94 millones de traspaso y dividiendo por seis al club le bastaría con ingresar 25 millones de euros por año más para amortizar la operación. Teniendo en cuenta que el Madrid es uno de los pocos clubs de fútbol que durante diez años ha dado beneficios (de 40 millones según Deloitte) las opciones no son descabelladas.
Donde no hay duda alguna de que cualquier operación actual o futura sería económicamente rentable es en el basket. Florentino y su equipo saben que la sección es claramente deficitaria y eso no tiene remedio alguno en medio de una coyuntura de desinterés mediático como la actual por mucho que la Euroliga garantice tres años de presencia en la elite continental. Así que la operación del basket será fundamentalmente de imagen y de prestigio sean cuales sean los refuerzos que lleguen, que serán buenos (Velickovic puede ser el primero).
En este panorama de cálculos de rentabilidad y criterios estadísticos para elegir jugadores, el nuevo entrenador blanco, Ettore Messina, advierte que “en el deporte moderno es más importante el cómo haces el equipo que no como lo entrenas. Puedes tener un entrenador y unos jugadores que lo hacen bien, pero también lo hacen bien el resto de clubes de primer nivel. Es muy importante elegir bien a los jugadores, que antes que jugadores son personas”. Es decir incide en los aspectos intangibles del carácter, el compromiso y la personalidad para formar un equipo con algo especial además de talento. Una reflexión similar hacía Sito Alonso, entrenador del Joventut, hace unos días al destacar que “es muy importante acertar en los fichajes pero no sólo por su calidad, que lo hemos hecho, sino por lo que les rodea”.
O sea, nuevamente el factor humano, tan determinante para romper el equilibrio del talento en un deporte en el que, siempre y cada vez más, gana el que más deseo y ganas demuestra.
El Regal Barça cierra la temporada con el buen sabor de boca de una Liga ACB que viene a aplacar las urgencias del club después de cinco años con resultados por debajo de lo esperado y un sólo título de Copa como bagaje. Aunque no han sabido reconocerlo nunca, el proyecto inicial de la era Laporta en el basket resultó un fracaso rotundo con el enfrentamiento entre entrenador y director técnico, el desaprovechamiento de Marc Gasol, la marcha de Juan Carlos Navarro a la NBA y la ausencia de relevos surgidos de la cantera. Al final, los dirigentes entendieron que era necesario un cambio de timón y confiaron el futuro al sentido común que como era de prever aplicaría Joan Creus en la plantificación del equipo. Se encontraron con el retorno de Navarro, con un grupo humano con buena dinámica de trabajo y a todo ello han podido unir la capacidad de un entrenador con vocación de ingeniero industrial, Xavi Pascual, que ha demostrado su condición de buen manejador de grupo además de excelente estratega.
Si exceptuamos una primera parte de la temporada, marcada por la frustración de los enfrentamientos con el Tau hasta la Copa, el Barça ha manifestado una dinámica de equipo dominador casi en todas las competiciones lo que no ha valido para aplacar todas las críticas puntuales. Es evidente que la apuesta por Barrett resultó decepcionante pero de ahí a asegurar que el equipo tiene un problema de base cuando Lakovic ha mostrado un comportamiento más que aceptable y Sada no ha dejado de progresar resulta un tanto injusto. Quizá en la posición de tres sí que ha habido más lagunas porque Barton no ha acabado de funcionar como se esperaba y finalmente se ha lesionado pero eso no ha sido óbice para dominar en la final a un rival como el Tau dotado de la mejor línea exterior de la ACB.
La principal virtud del Barça ha sido saber imponer su buena capacidad física y mostrar un carácter camaleónico difícil de atacar por los rivales. Acaso se le pueda achacar que su basket no tiene un perfil muy marcado pero ha sabido adaptarse a las situaciones tanto ofensivas como defensivas que le planteaban los rivales con acierto. Los momentos en los que ese esquema quedó más en entredicho quizá fueron la segunda parte de la semifinal de Euroliga ante el CSKA y algunos momentos del playoff ACB frente a Unicaja. De éste último supieron salir con vida lo que al final, tras el título, ha servido para avalar el trabajo del técnico y del grupo.
Pese a haber reconducido la nave, el futuro inmediato del equipo es incierto por los rumores sobre las posibles marchas de Ilyasova y Andersen, la finalización del contrato de Lakovic y Basile, la más que posible marcha de Santiago… Aunque sea sólo para no perder la carrera con el Madrid, seguro que habrá recursos para mantener el nivel pero lo importante será apuntalar un proyecto a medio plazo y eso pasa, como ocurría antaño y como sucede en el fútbol, por dar oportunidades a los jóvenes valores apostando por la entrada de uno en el primer equipo cada año. Llámese Djedovic, Rabaseda o Rey.
En alguna ocasión anterior ya he glosado las teorías de Dave Berri, autor de The Wages of Wins y uno de los analistas estadísticos más significativos de la NBA recientemente. Berri, profesor de economía en Southern Utah, ha sido el ganador del habitual duelo entre ‘gurus’ de los números que fomenta el blog True Hoop, de ESPN, donde se ponen a prueba sus teorías y capacidad predictiva. Pronto trataremos de aplicar las fórmulas de Berri al análisis de los jugadores y equipos de la ACB para, como le gusta decir a él, tratar de desmontar algunos mitos y encontrar valores no tan evidentes en la estadística convencional.
Hablando de estadísticas y estudios del baloncesto, otro profesor de economía, en este caso Jeff Ely, de Northwestern University, ha dado a conocer esta semana en Cheap Talk datos sorprendentes sobre la frecuencia que se producen las prórrogas en la NBA. Sin habernos puesto a analizar en detalle la cifra, ya sorprende a simple vista la gran cantidad de partidos de la liga americana que llegan empatados al final de los 48 minutos. Ely lo pone de manifiesto con cifras concluyentes: mientras se podría esperar que un 2,29% de los partidos se fueran a la prórroga en realidad eso ocurre un 6,26% de ocasiones tomando todos los partidos desde 1997 hasta la actualidad.
En este histograma sobre todos esos partidos a partir de los últimos 40 segundos se observa como crece de forma desmesurada el número de encuentros que desembocan en diferencias 0, o sea empate, a media que se acerca el final del encuentro. Ni Ely ni los que opinan esta entrada de su blog encuentran explicaciones concluyentes sobre ello de ahí que ya proliferen también teorías de la conspiración.
Para completar estos últimos posts con vídeo, el trailer de la película ‘More than a game‘, sobre la vida de LeBron James, que se estrenará en los cines estadounidenses en octubre y habrá que llega también a Europa. Su presentación oficial, sin embargo, es inmediata: tiene lugar en el festival de documentales de Silverdoc, que se realiza en Silver Spring, Maryland, del 15 al 22 de junio. Éste es el avance:
Conscientes del talento y la creatividad que se puede encontrar fuera de las canchas, la NBA ha puesto en marcha hace unas semanas una competición paralela abierta a aficionados y jugadores de todo tipo para elegir al mejor matador fuera de la liga. Está patrocinada por Sprite y, en principio, el ganador tendrá oportunidad de competir en el concurso de mates del All Star, que se celebrará en el Dallas Cowboys Stadium además de ganar premios en metálido. Además de los concursos al aire libre que veréis, se pueden mandar a la NBA vídeos realizando mates espectaculares para que un jurado liderado por LeBron James decida los finalistas y ganadores.
A juzgar por este resumen de los 10 mejores highlights, los cracks NBA tendrán que esforzarse al máximo.
Últimamente paso buenos ratos con mi hija Mar mientras le enseño a botar un balón pequeño de basket. Ella pone interés y para no tener aún ni cuatro años estoy maravillado con sus progresos. Pero nada comparable con lo que se puede encontrar por internet. Por ejemplo, esta niña de la Triple Threat Academy. Se llama Milan, apenas tiene cinco años y dicen que practica casi desde que aprendió a andar con uno y medio.
El gran Moncho Monsalve sentenciaba en una reciente tertulia de Cope Vitoria (en internet se puede bajar en Baskonistas.com) que Tiago Splitter es el jugador más determinante de la Liga. “No quiero decir el mejor, sino el más determinante… Fran Vázquez tiene unas facultades atléticas fantásticas pero cuando hablamos de jugar a basket, Tiago”, venía a decir el actual seleccionador de Brasil.
Splitter, que fue MVP de la final del pasado año, finalizó con 18 puntos y 7 de 16 tiros de campo el primer partido de la serie por el título, que el Tau perdió ante el Barça (80-82) tras un triple final ‘in extremis’ de ocho metros de Gianluca Basile. No son malos números para el brasileño pero quizá se hubiera necesitado algo más de él para hacer frente a la presión que sintió el Tau durante muchos minutos y que atenazó a casi todos sus compañeros. Durante muchos minutos de la final tuve que darle la razón a Moncho pensando que el Tau se equivocaba si no explotaba más la ventaja del brasileño en el juego interior. En el tercer cuarto despertó y tuvo ocasión de recibir balones pero me demostró que le falta un punto de confianza para explotar el juego de contacto de espaldas al aro. Con semiganchos y pequeñas ‘bombas’ a dos metros trató sin acabar de conseguirlo de burlar los saltos de Vázquez, acabando contagiado de la tensión que impregnó a su equipo durante los últimos minutos. Ver su cara saliendo del último tiempo muerto era un poema.
Y es que hay que ver la incidencia que tiene la presión y los aspectos mentales en partidos de este tipo. Con dos equipos intensos y bien preparados, la pulsión de una final viene marcada por el acierto, el único factor en el que la estamina y las ganas no inciden sino la tranquilidad. ¿Cómo se explica, si no, que el Barça no pasara del 40% de acierto en el tiro en ninguno de los tres partidos de semifinales ante el Unicaja y ayer se fuera el 69% en tiros de dos y al 55% en tiros de campo totales?
Considerarse favorito es un peso demasiado grande para algunos y liberarse de ello comporta ventajas clave que el entrenador casi no puede controlar. No extraña, pues, que Aíto atribuyera a su equipo casi un 1% de posibilidades de éxito en el tercer partido de ’semis’.
Era el comisionado de la NBA David Stern, abogado de profesión, el que esta misma semana advertía a los periodistas de la peligrosidad de los abogados cuando le cuestionaban acerca de la denuncia realizada por un congresista -también letrado- para reducir la edad límite de ingreso en la liga. Su aviso podría servir también para ponerse en guardia ante la evolución que en los últimos días -incluso meses- ha llevado el caso de Ricky Rubio y su marcha del DKV Joventut.
Tras anunciarse que el jugador interponía una demanda de conciliación al club por entender que la cláusula “era abusiva y desproporcionada con su salario”, el nuevo representante legal del jugador, el abogado Leopoldo Hinjos, ha salido a la palestra mediática con unas argumentaciones tan poco sólidas como sospechosas ya que parece que no van se basan tanto en defender el sentido abusivo o no de la cláusula que Ricky firmó en su día sino en supuestos ataques al club. Ante estas nuevas revelaciones, parecen claros algunos puntos:
1. Hinjos sostiene que el Joventut “había cedido a un tercero los derechos de la cláusula de rescisión del jugador y, por lo tanto, ya no se encontraba en disposición de poder reducirla”. Al parecer, esta cesión de derechos se realizó para avalar una deuda del club con Hacienda y el abogado lamenta que el propio Ricky no tuviera conocimiento de ello. Sin entrar en si es cierto o no lo que comenta, ¿qué valor puede tener como aval un activo que vence en dos años? Porque de cumplir su contrato Ricky en el 2011 se marchaba sin pagar ni un duro.
2. No se me ocurre para qué el jugador debiera tener conocimiento de ello ni que el club tuviera que mantener esa cantidad abierta a negociación. Tanto si el Joventut compromete esa posible deuda como si la usa de aval eso no exime al deudor de su cumplimiento. Si Hinjos logra algo con este argumento quizá haya dado sin querer con la solución definitiva a la crisis económica. ¿Se imaginan a los propietarios de las hipotecas subprime demandar a los bancos por revender su deuda en activos por todo el mundo?
3. Dice Hinjos que con eso quedaría demostrado que Villacampa “está deseando forzar la salida del jugador” cuando el presidente del Joventut ha repetido en los medios varias veces que “deseo a Ricky antes que el dinero” e incluso ofreció la posibilidad de rebajar la cláusula para conseguir garantías de continuidad por un año más.
3. Ante todo este embrollo, la preguntas básicas que subyacen una vez escuchadas las ‘razones’ de la parte demandante es ¿qué pretende? ¿no cumplir con lo que está firmado? ¿por qué se interpone la demanda ahora cuando apenas quedan dos semanas para el Draft y no antes, atendiendo a los motivos de esos argumentos peregrinos e increíbles?
4. El Joventut confirma que el contrato blindado del jugador fue embargado por la Agencia Tributaria. Finalmente, y aunque el tema quede al margen del ‘caso Ricky’, habrá que preguntar a Hacienda cuando piensa aplicar ese mismo rigor para cobrarse las deudas de los clubs de la Liga de Fútbol Profesional que ascienden ya a 700.000 euros según los últimos datos hechos públicos.