NOSOTROS | ANUNCIANTES | LINK | FOROS | E-MAIL
phpJobScheduler
Dynamic Drive DHTML Scripts- DD Tab Menu Demo



TU DIARIO DE BASKET
Nuevo servicio de Zona131.com.
Suscríbete para recibir a diario cada mañana los titulares más leídos

Tu Email: 










Baloncesto en vivo
PARA SEGUIR TODO EL BALONCESTO EN VIVO

Gambling deposits

El jugar en un casino es como jugar a baloncesto: divertido, desafiante y excitante. Pero ninguna canasta puede compararse a la ganancia del premio gordo.










TOP 100 BASKETBALL SITES


 

 


BLOG DEL AUTOR

Reflexiones sobre la ‘no canasta’ del Barça

Por Jesús Pérez Ramos

La ‘no canasta’ del Barça en el Pioni de Belgrado ha sacado a la luz debates realmente interesantes para el mundo del baloncesto. ¿Es justa la decisión arbitral? Olvidémonos del ambiente y de lo que había en juego, es decir, cuál hubiera sido la decisión si el partido hubiera sido en el Palau o si con esa acción el Barça  hubiera quedado eliminado. La reglamentación deja a la interpretación del árbitro si ese balón tenía posibilidades o no de entrar y Lamonica, el árbitro principal, decidió que no las había. Viendo el vídeo en repetidas ocasiones yo creo que es muy probable que no entre, porque parece que se aleja del aro, pero tampoco me jugaría un dedo a que pueda entrar, ya que puede que rebote otra vez en la canasta y…  Nadie lo puede saber, pero lo que está claro es que hay algunas posibilidades de que entre. Si tuviera que cuantificarlo diría que en un 90 por ciento no entra. Sin embargo, ¿y ese 10 por ciento restante?

Un segundo aspecto curioso, en este caso sobre el uso de la tecnología en el deporte, es el siguiente: según todos los miembros del estamento arbitral consultados, si no hubiera ‘instant replay’ ellos hubieran dado canasta, porque sin ver la jugada repetidas veces en el vídeo es imposible saber si ese balón no va a entrar, como interpreta Lamonica. Es decir, a primera vista y en un primer momento el instinto nos dice a todos que podía entrar, aunque luego viendo la jugada repetida podemos matizar esa afirmación.

Otra reflexión interesante, ésta propuesta por una persona relacionada con el arbitraje, es la siguiente: filosóficamente, anular esa canasta es beneficiar al infractor, ya que el objetivo del pívot del Partizan es quitar ese balón del aro y que no entre, algo que es ilegal. Ahí lo dejo para el que esté o no esté de acuerdo.

Y una última: ¿Por qué la normativa dice que el árbitro tiene que interpretar? Quizás lo lógico sería dijera que nadie puede tocar ese balón en esas circunstancias, y punto. Desde hace ya años los reglamentos del basket tienden a dar a los árbitros poderes para decir cada vez más cosas y para interpretar. Es decir, ya no se usa aquello de ‘pita lo que veas’, sino que además hay que interpretar si saca ventaja con ello o no, si hay ánimo de ser antideportivo o no, si va a entrar esa canasta o no… Desde luego, en un deporte como el basket que históricamente ha intentado buscar la perfección, es decir, minimizar los errores y ser preciso, estadístico y riguroso eso es algo curioso. No obstante, quizá sea esa tendencia a minimizar el error sea equivocada viendo el camino que ha seguido el fútbol, un deporte que rechaza la tecnología para dilucidar situaciones dudosas y que se alimenta en gran medida de los fallos arbitrales y de la polémica que ello genera _por ejemplo, si un codazo es agresión o no, si es penalti, si hay fuera de juego, etc, etc-. ¿Habría que cambiar el ‘chip’ y pensar diferente? En definitiva, son bastantes reflexiones –¡y seguro que se os ocurren muchas más!- sobre una acción que duró décimas de segundo, así que imaginaos si llega a durar más.

Por Jesús Pérez Ramos
Guardado en: Sin categoria | 1 comentario »
4 de Febrero de 2010

¿Qué ha ganado el Barça en Vistalegre?

Por Jesús Pérez Ramos

El partido que disputaron el Regal Barça y el Real Madrid despertó una expectación que no se veía desde hacía muchos años. La audiencia media fue de 1.651.700 espectadores y la cuota de pantalla, del 9,6 %, unas cifras muy superiores a las registradas en los ‘clásicos’ anteriores. El hecho de que estos dos equipos sean los grandes favoritos al título, que se jugaran el liderato y que ese día no hubiera ni fútbol ni ningún otro deporte en juego (con la única excepción de la liga de fútbol inglesa) hizo que los registros prácticamente se doblaran con respecto a los que serían los normales.

Es evidente que mucha expectación, bastante pasión y un considerablemente número de gente viendo algo por la tele hacen que aparezcan análisis para todos los gustos _algunos de ellos, como bien apunta Julián Felipo, van bastante desencaminados_ y también que se vaya de la euforia al abatimiento más profundo cuando se mira a un bando o al otro. ¿Qué ha ganado exactamente el Regal Barça en Vistalegre? Básicamente, cuatro cosas. 1) reafirmarse como un gran equipo capaz de todo 2) dar un duro golpe moral a su rival 3) distanciarse en la cabeza de la clasificación y estar más cerca de la ventaja de campo en el playoff. 4) un ‘average’ muy favorable para el ‘clásico’ de la segunda vuelta.

De esos cuatro factores es posible que ninguno sirva de nada a mediados de mayo _faltan nada más y nada menos que cuatro meses y medio para eso_ o es posible que todos sean importantes. En otras palabras, ¿hasta que punto influye lo que pasa en la fase regular de la ACB en el desenlace del campeonato? A juzgar por los precedentes, no demasiado.

 

Ahí van tres datos:

1. En los últimos 12 años sólo dos equipos que marchaban líderes o colíderes en la jornada 13 _ahora estamos en la 15_ acabaron ganando el título de la ACB (lo lograron el Madrid en la campaña 2006-07) y el Barça en la 2000-01.

2. En los últimos 13 años sólo cuatro equipos que acabaron primeros la fase regular acabaron ganando el título de la ACB (lo lograron el Unicaja en la campaña 2004-05, el Barça en la 2002-03 2000-01 y 1998-99).

3. En las últimas dos temporadas, en las que los cuartos de final y semifinales eran al mejor de tres partidos _en lugar de a cinco_, los que fueron primeros en la fase regular acabaron segundo (Tau en la campaña  2008-09 y quinto (Real Madrid en la 2007-08), respectivamente.

 

Una de las reflexiones interesantes al ver estos datos es comprobar qué valor tiene la fase regular de la ACB, que, no lo olvidemos, dura ocho meses (por dos meses del playoff). Los precedentes nos indican que sólo una tercera parte de los equipos que han sido primeros al final de las 34 jornadas han corroborado esa superioridad en el playoff. ¿Eso es bueno o es malo? Probablemente habrá opiniones y argumentos para defender una postura o la otra.

En cualquier caso, en estos momentos el Barça parece un equipo muy superior al Real Madrid, pero la historia nos demuestra que puede pasar cualquier cosa, así que el equipo azulgrana bien haría en repetirse aquella memorable frase de Harvey Keitel en Pulp Fiction: “Well, let’s not start sucking each other’s dicks quite yet”.

Por Jesús Pérez Ramos
Guardado en: ACB | 3 comentarios »
30 de Diciembre de 2009

¿Anotación a la baja? Rigurosidad arbitral

Por Jesús Pérez Ramos

Son numerosos los analistas que en los últimos tiempos han alertado de la baja anotación que se observa en nuestras competiciones y que es fácilmente perceptible tanto en la Liga ACB como en la Euroliga e incluso en los torneos de selecciones, como en el pasado Eurobasket de Polonia, en el que la media de puntos anotados por los 12 mejores equipos del campeonato fue de 73,7 por encuentro y el mejor en ese aspecto, España, metió 79,8. La evolución de las medias de anotación por temporada en las diferentes competiciones permite apreciar que en la última década los equipos anotan entre cuatro y cinco puntos menos por encuentro, lo que significa que en cada partido se ve casi una decena de puntos menos.

Tomando como ejemplo la Euroliga se puede comprobar que el promedio de puntos anotados ha pasado de 80,5 en la temporada 2000-01 a 76,1 en la 2008-09. En general, todo el mundo está de acuerdo en que los jugadores son cada vez mejores físicamente, que las defensas son cada vez más duras y agresivas, que los entrenadores en general priorizan no encajar puntos a meterlos y no aceptan muchas alegrías ofensivas y que el ‘scouting’ de los rivales hace que los equipos tengan muchas más dificultades para anotar. Una posible solución ante este panorama es el cambio de reglas, como, por ejemplo, el que se hizo cuando se cambio el reloj de posesión de 30 segundos a 24. A la espera de ver si otro cambio en la normativa, el alejamiento de la línea de triples de 6,25 a 7,15 metros, favorece una mayor anotación, hay otro punto clave para conseguir una mayor anotación: la rigurosidad arbitral. La revisión de las normas de arbitraje es algo que la NBA hace periódicamente, en general para tratar de beneficiar al ataque. Recientemente, en una entrevista al Denver Post, George Karl, técnico de los Nuggets, decía sobre Steve Nash, base de unos Phoenix Suns que esta temporada raramente han bajado de los 100 puntos de promedio por partido, que “años atrás podías agarrarle y frenarle un poco utilizando el físico en la defensa sobre él, pero ahora ya no se puede hacer eso”. Lo que está poniendo de manifiesto Karl es que la revisión de las reglas arbitrales que ha hecho la NBA en los últimos años -básicamente, no permitir determinados contactos, especialmente con las manos y los brazos- ha permitido a Nash, un jugador que no se caracteriza por tener un físico impresionante sino por poseer un talento excepcional, ser un referente en la liga estadounidense y liderar al equipo más productivo en ataque de la competición.

Tomemos como ejemplo la Euroliga, una competición en la que todo el mundo coincide en afirmar que se permite un juego más duro que en la ACB. Si comparamos las medias de los equipos en la temporada 2000-01 y en la 2008-09 podemos ver que los números son similares en todas las categorías (asistencias, porcentaje de tiros libres, rebotes, etc, etc), pero hay un bajón en porcentaje de tiros de dos puntos (de un 53 % a un 51 %) y en faltas cometidas (de 23,6 a 21,1). Sólo se me ocurren tres explicaciones:

1. Los equipos hacen menos faltas, pero los jugadores son peores ofensivamente y fallan más.

2. Los equipos han perfeccionado tanto sus defensas que incluso cometiendo menos faltas consiguen que sus rivales fallen más.

3. Se señalan menos faltas y los equipos fallan más por ese motivo.

 

Yo creo que la correcta es la tercera. Quizás ha llegado el momento de proceder a una revisión a fondo de los criterios arbitrales, de lo que es falta personal y de lo que no es falta personal y especialmente del uso de las manos y de los brazos en determinadas situaciones del juego. Seguramente habría más parones en los partidos en forma de tiro libres, pero quizás descubriríamos que, señalando las faltas con rigurosidad y no permitiendo que los partidos se conviertan en un sinfín de contactos no sancionados, se frenaría esa tendencia a la baja de la anotación y los jugadores con talento brillarían más.

Por Jesús Pérez Ramos
Guardado en: ACB, Arbitraje, Euroliga, NBA, Sin categoria | Sin comentarios »
17 de Diciembre de 2009

La batalla de la ‘Ley Beckham’

Por Jesús Pérez Ramos

La Comisión de Presupuestos del Congreso aprobó el martes 3 de noviembre de 2009 la reforma de la conocida ‘Ley Beckham’ (denominada así porque entró en vigor coincidiendo con la llegada del jugador inglés al Real Madrid), que permitía estos últimos años a los extranjeros beneficiarse de un tipo impositivo del 24% y no del 43 % _como cualquier español_ a las rentas superiores a 600.000 euros. La medida se tomó en su día para atraer principalmente a talentos extranjeros tales como científicos, profesores, etc, pero acabó siendo aprovechada masivamente por los clubs de fútbol y también algunos de basket para fichar a foráneos.

La medida, que ha sido posible gracias al acuerdo entre el PSOE y los grupos parlamentarios BNG e IU-ICV, no tiene carácter retroactivo, es decir, los extranjeros que pagan menos impuestos en la actualidad seguirán igual que hasta ahora y estipula que los que se fichen a partir del 1 de enero de 2010 que cobren más de 600.000 euros anuales pasarán a tributar al 43% en el IRPF, es decir, lo mismo que cualquier persona española que reciba esas mismas cantidades en concepto de salario.

En mi opinión, se trata de un acto de justicia y supone en definitiva reparar un agravio. No se me ocurre ningún argumento racional ni filosófico ni ético en contra de esta medida, aunque es posible que alguien pueda aportar alguno. No obstante, el poder del fútbol es muy grande y su maquinaria ya se ha puesto en marcha. El presidente de la Liga de Fútbol Profesional (LFP), José Luis Astiazarán, ha amenazado diciendo que “al fútbol español una modificación del régimen especial de impatriados le supondrá una factura de más de cien millones de euros, por lo que en el caso de ser adoptada habrá que tomar el camino de enfrentarse a esta decisión, llegando incluso a tener que parar la competición”. El pulso está echado. Ahora bien, ¿qué tienen que decir los seguidores de los equipos, especialmente de fútbol?  ¿Verían bien que se parara la competición e incluso aceptarían salir a la calle e ir a una manifestación masiva para apoyar a su club y defender los privilegios fiscales de las estrellas del equipo de sus amores? ¿O quizás pensarían: “que paguen, como lo hacemos todos”?

Por Jesús Pérez Ramos
Guardado en: Sin categoria | 1 comentario »
4 de Noviembre de 2009

Los presupuestos en la historia de la ACB

Por Jesús Pérez Ramos

En este inicio de temporada se ha producido un interesante debate acerca de si esta Liga ACB es cosa de dos (Barça y Real Madrid) o si la competición española está abierta a la posible victoria de otros equipos. En un contexto de estrecheces económicas, los dos ‘grandes’ del basket español han incluso aumentado sus presupuestos gracias a la aportación del fútbol, un sector en el que sigue corriendo el dinero, a diferencia de otros mundos, como el de los sponsors, la construcción, las Cajas de Ahorros o las aportaciones de las  instituciones, habituales vías de financiación de los clubs ACB en los últimos años, que han amortiguado o detenido su contribución.

Es interesante revisar la historia para ver la evolución de los presupuestos, algo que se puede hacer en la hemeroteca de Mundo Deportivo. Son cifras que hay que tomar con cautela, porque casi siempre han sido extraoficiales y los equipos tienden a decir que gastan menos de lo que es en realidad, pero sí sirve de guía para observar determinadas tendencias.

En la temporada 1990-91 el campeón fue el Montigalà Joventut de Badalona, que tenía 510 millones de pesetas de presupuesto, algo menos, pero no mucho menos que Real Madrid (588) y Barcelona (600). A partir de ahí se abría una brecha importante con los siguientes equipos con más dinero, pero incluso así la diferencia entre el que menos tenía, el Caja Canarias (160 millones), y el que más, el Barça (600) era más o menos de cuatro veces menos.

presupuestosacb1990

La temporada 1996-97 fue la de la aplicación de la ‘Sentencia Bosman’ _aunque en la ACB en esa primera campaña fue algo testimonial, ya que  los clubs sólo ficharon inicialmente a seis_ y también existía el denominado ‘tercer extranjero’ en cada equipo. Barcelona y Real Madrid (por encima de los 1.000 millones de pesetas) doblaban en presupuesto a sus más inmediatos perseguidores y la diferencia entre estos dos ‘grandes’ y los que tenían menos dinero seguía siendo de cuatro veces más, aunque lógicamente no es lo mismo una distancia de 160 a 600 que una de 330 a 1250. Hay que recordar que en la siguiente campaña, en la 1997-98, se produjo el triunfo del TDK Manresa en la Liga ACB. Su presupuesto era unas cuatro veces inferior al de los ‘grandes’

presupuestosacb1996

En estos últimos años clubs como Baskonia (Tau) o Unicaja e incluso el Pamesa o el Joventut se habían acercado a Barça y Madrid y habían logrado arañar algún título de Liga ACB (Unicaja en 2005-06, Tau Cerámica en 2001-02 y 2007-08). La crisis económica ha frenado esa tendencia. En la temporada 2008-09 el Barça tuvo unos gastos, reflejados en su memoria anual, de 26,9 millones de euros, mientras que el Real Madrid reflejó en sus balances económicos un gasto de 22 millones euros. Por otro lado, los equipos con unos presupuestos más bajos de la ACB se movieron en torno a los cuatro millones de euros. Es decir, la diferencia entre los primeros y los últimos es de aproximadamente seis veces más, una distancia que se ha incrementado algo más en esta temporada, siempre teniendo en cuenta que en 1990 la diferencia entre el primero y el último era de de 440 millones de pesetas, el equivalente a 2,6 millones de euros, y actualmente es de más de 20 millones de euros. En definitiva, ahí están los números, así que cada uno puede sacar sus propias conclusiones.

 

Por Jesús Pérez Ramos
Guardado en: Sin categoria | 1 comentario »
21 de Octubre de 2009

Dos tercios de fase regular, un tercio de playoff… y agítese

Por Jesús Pérez Ramos

Uno de los errores más evidentes que ha cometido la ACB últimamente fue pasar en cuartos de final y semifinales de un playoff al mejor de cinco encuentros al mejor de tres. Que hay que volver a la antigua fórmula es algo que piensan mucha gente del basket español y es algo que yo comparto, aunque eso signifique reconocer una equivocación. Siempre es mejor eso que insistir en un remedio que ha sido peor que la enfermedad. La medida se comenzó a usar la pasada temporada en un intento de dotar a los partidos decisivos de más dramatismo y así subir la expectación, la atención de los aficionados y los índices de audiencia de televisión. En la primera campaña, la pasada, no se logró, a pesar de que el octavo clasificado, el Unicaja, eliminó al primero, el Real Madrid. Las audiencias fueron similares a las del año anterior, la repercusión entre los aficionados fue más o menos la misma, pero con un punto en contra: al haber menos partidos _el posible cuarto y quinto_ el número total de aficionados que vieron partidos fue lógicamente menor. Es decir, menos gente vio basket. Y, también lógicamente, al haber acortado el tiempo de playoff todo pasó tan rápido que prácticamente no dejó huella. La medida hubiera funcionado si, por ejemplo, las audiencias se hubieran multiplicado por dos o por tres. Sin embargo, no fue así.

La clave es que la idea de la ACB parte de una concepción equivocada. La intención era dar menos dosis de producto para que el aficionado lo valorara mejor. Lo que hay que conseguir, sin embargo, es que el producto sea tan valorado que todos pidamos más dosis. Dicho de otra forma, lo ideal sería que hubiera tanto interés por parte del aficionado, de los patrocinadores, de la televisión, de los inversores o de las instituciones que se considerara lógico y normal, por ejemplo, unos cuartos de final y unas semifinales al mejor de cinco encuentros y una final al mejor de siete.

Encontrar un sistema de competición que guste a todos es imposible. Todos privilegian unas cosas y dejan en un segundo plano otras. Por ejemplo, una fase regular premia la regularidad a lo largo de toda una temporada. El playoff de la NBA, con sus series al mejor de siete encuentros, también facilita que el mejor equipo seá campeón, aunque da más margen para la sorpresa que una fase regular. Y en el otro extremo, la fase final de la NCAA, con 64 equipos jugándoselo todo a un partido, o la Copa del Rey ACB, tambien a un encuentro, ponen el acento en el drama, la emoción y las constantes sorpresas.

Sea como sea el formato, sin embargo, siempre que se trate de una fórmula de fase regular y playoff hay una manera de medir si una liga o un torneo están bien diseñados. En mi opinión, la primera debe ocupar en el tiempo más o menos dos tercios del total de la competición. Y el playoff debe representar más o menos un tercio del total del tiempo. Por ejemplo, se dice muchas veces que la NBA tiene una fase regular muy larga. Y estoy de acuerdo. No obstante, vale la pena compararlo con la ACB. La NBA comienza el 5 de octubre y acaba al 15 de abril, lo que da una cifra de 191 días de fase regular. Es decir, un 75,8 por ciento del total de la competición (252 días) está dedicado a eso. El playoff dura 61 días, lo que representa un 24,2 por ciento. En la ACB, con el actual sistema, se juega durante 247 días (quitando la semana de la Copa), la fase regular es de 210 días, lo que da un 85,0 por ciento, mientras que el playoff es de 37 días, es decir, un 14,9 por ciento. Modificar esos porcentajes sería muy bueno para la liga.

Por Jesús Pérez Ramos
Guardado en: Sin categoria | 2 comentarios »
26 de Marzo de 2009

La crisis puede ser buena para nuestro basket

Por Jesús Pérez Ramos

Después de un primer momento en la que todos vimos la crisis económica mundial como algo irremediablemente negativo en las siguientes semanas se lanzaron las primeras ideas en los medios de comunicación de expertos, líderes de opinión y analistas -no sólo del ámbito de la economía- en los que se apuntaba a que este batacazo será positivo porque permitirá recuperar los valores éticos y morales perdidos y servirá para dar un golpe de timón filosófico a una nave que va con un rumbo equivocado. En definitiva, no estaban hablando de hipotecas subprime, ampliaciones de capital o inyecciones de liquidez, es decir, de términos única y exclusivamente económicos, sino de principios, ideas y normas morales que tratan de nuestra forma de ver y entender lo que nos rodea, de discernir lo que es correcto o incorrecto. Excepto algunos neoliberales recalcitrantes casi todos estamos de acuerdo ahora en que ha habido excesos y que hay que poner reglas y normas para que la codicia y el ansia de hacer negocio no lo arrasen todo.
Todas estas reflexiones me llevan a hacer un paralelismo con nuestras competiciones de clubs, porque verdaderamente excesos los podemos ver cada semana en nuestras canchas de basket y en nuestros televisores. Les pongo un ejemplo: esta temporada ya se han producido en la Liga ACB más de 130 fichajes de jugadores y entrenadores (algo más de 100 a principios de temporada y algo más de 30 más adelante), lo que significa que cada equipo de media ha cambiado ocho piezas con respecto a la plantilla de la temporada pasada. En definitiva, lo que los aficionados ven en muchos casos es un equipo totalmente nuevo que tiene poco que ver con el de unos pocos meses atrás. Es, evidentemente, una muestra de lo que yo denominaría un exceso.
Soy consciente de que a estas alturas de la película ya no hay una única razón para explicar lo que está pasando, sino que se trata de un conjunto de ellas. Lo cierto es que el interés de los aficionados va decayendo, algo que se hace patente en los índices de audiencia de las diferentes televisiones y en muchas otras cosas que no quedan reflejadas de forma tan clara en unos números.
Así pues, la pregunta es evidente: ¿es posible que la crisis sea buena para nuestras competiciones? Los que toman las decisiones en nuestras ligas llevan años apostando por una filosofía en la que prima el mercado puro y duro, la escasa atención a la cantera, la libre circulación de jugadores, la permisividad para nacionalizar a cualquiera y de cualquier forma, la progresiva pérdida de importancia de los nacionales, los cambios masivos de jugadores en cualquier momento de la temporada… En definitiva, son cosas que se podrían equiparar con ese capitalismo salvaje que ahora casi todos vemos como negativo. La gran mayoría de los clubs de Europa, amparados y estimulados por esta filosofía, se han lanzado durante años a una carrera en la que han ido pasando jugadores y muy pocos han dejado huella. Y los que no estaban demasiado de acuerdo han acabado por subirse al carro de este modelo. Por supuesto, creo que en un mundo ideal no sería necesario regular nada, pero la realidad nos ha demostrado que nuestros protagonistas se han dejado llevar por un sistema puramente mercantilista y no han sido capaces de autocontrolarse para que esto no sea un desmadre.
Las personas que tienen en sus manos la posibilidad de cambiar el rumbo de nuestro baloncesto tienen ahora -en plena crisis económica- una excelente oportunidad para dar un golpe de timón y transitar por otro camino. Éste es un buen momento para hacerlo. Eso sí, el primer paso es estar convencido de que algo no funciona y tener la fuerza y la capacidad para cambiar.

Por Jesús Pérez Ramos
Guardado en: Sin categoria | 1 comentario »
11 de Marzo de 2009

La cárcel, las mujeres, la guerra, el basket… la vida

Por Jesús Pérez Ramos

Todos sabemos que una cancha de basket es simplemente un pedacito de mundo, un pequeño ecosistema en el que se reproduce lo bueno y lo malo de la vida y que nos retrata con nuestras virtudes y nuestros defectos. Pienso eso mientras veo el cortometraje ‘Basket Bronx’, dirigido por Martín Rosete y producida por Mikel Urmeneta. Trata de un chico llamado Álex que sueña con jugar a basket como sus ídolos, pero que es ridiculizado por los matones de su barrio a causa de su cojera. La historia, en definitiva, trata de la superación personal, de la fe y la confianza.
Se puede ver el corto en este link

Hace muchos años me llamaron la atención unas declaraciones de un legendario entrenador italiano llamado Valerio Bianchini. A uno de sus jugadores lo habían ido a ver en acción unos ojeadores de la NBA y su actuación, seguramente debido a los nervios, no pudo ser más desastrosa. Bianchini dijo entonces: “Cuando Dios quiere castigar a los hombres hace que se cumplan sus sueños”. Me viene a la cabeza mientras pienso en Marko Jaric. De todas las historias curiosas y divertidas que cada semana produce una competición con tantos partidos como la NBA (2.460 en la fase regular) me ha llamado la atención ésta. El base serbio fue noticia recientemente cuando trascendió que se había casado el pasado 14 de febrero en una ceremonia secreta con la supermodelo brasileña Adriana Lima. A partir de esa fecha, Jaric encadenó una racha de 20 tiros de campo consecutivos errados hasta que en el encuentro frente a los Lakers del 3 de marzo metió una canasta de dos puntos -por cierto, gracias a una asistencia de Marc Gasol- que rompía la racha.

También recientemente se produjo una espectacular fuga en helicóptero de dos peligrosos reclusos, Vasilis Paleocostas y Alket Ritzai, de la cárcel ateniense de Koridalos. Una noticia nos desvela que en los días posteriores la policía inició una caza y captura de estos dos hombres y que llegó a arrestar a Savo Djikanovic, un pívot de 34 años que juega en el Trikala, hasta que se dio cuenta del error y le dejó en libertad. Lo cierto es que viendo las fotos de Paleocostas y Djikanovic se ve que tienen un cierto parecido, pero, claro está, el baloncestista mide 48 centímetros más. Pero ya lo decía la canción, la vida te da sorpresas.

El basket florece en todas partes, también en lugares en los que parece que lo único importante es sobrevivir. Dante Hunter es un base estadounidense que está jugando en una Palestina azotada por la violencia. Hunter, un ex Globetrotters, nos explica a todos que “muchísima gente esta siendo asesinada en Gaza y los Palestinos están siendo maltratados, pero me hace apreciar mucho mas la vida y a ser mas humilde y agradecido”.

Por Jesús Pérez Ramos
Guardado en: Sin categoria | 1 comentario »
6 de Marzo de 2009

La primera lista de Scariolo

Por Jesús Pérez Ramos

En los días anteriores y posteriores a la presentación de Sergio Scariolo como nuevo seleccionador se publicó desde varios medios de comunicación que el técnico y la Federación Española de Baloncesto estaban haciendo seguimiento a una treintena de jugadores españoles con vistas a su posible inclusión en el grupo que acudirá al Eurobasket de Polonia. No es demasiado complicado dar esa lista, ya que más menos ése es el número de nacionales (Scariolo respondió con un rotundo ‘no’ a la presencia de nacionalizados) que están teniendo protagonismo en sus equipos y son los que tienen _unos más y otros menos, lógicamente_ el perfil adecuado para ocupar un puesto en el equipo. A mí me salen 31:

BASES: José Manuel Calderón, Ricky Rubio, Sergio Rodríguez, Carlos Cabezas, Sergi Llull, Víctor Sada, Mario Fernández y Raúl López.
ESCOLTAS: Rudy Fernández, Juan Carlos Navarro, Saúl Blanco, Pau Ribas, Berni Rodríguez, Sergi Vidal, San Emeterio, Roger Grimau y Rafa Martínez.<
ALEROS: Alex Mumbrú, Carlos Suárez, Víctor Claver.
PÍVOTS: Pau Gasol, Marc Gasol, Jorge Garbajosa, Felipe Reyes, Fran Vázquez, Xavi Rey, Antonio Bueno, Juanjo Triguero, Albert Miralles, Edu Hernández-Sonseca y Germán Gabriel.

La primera reflexión que hago es que excepto en el puesto de base, donde es posible que Calderón y Ricky se puedan considerar casi fijos y hasta cinco o seis jugadores van a luchar por una tercera plaza, hay realmente poca competencia en el resto de posiciones. En estos momentos y salvo que haya alguna lesión importante, hay tres debates abiertos, pero no porque haya tortas por ese puesto, sino porque el jugador fijo o indiscutible que lo ocupa puede dejar un hueco.
Son estos: 1. ¿quién suplirá la ausencia de Carlos Jiménez (el pasado verano anunció su retirada como internacional? 2. ¿quién suplirá la posible baja de Pau Gasol, si finalmente éste decide tomarse un verano libre? 3. ¿quién suplirá la posible baja de Navarro, si finalmente decide operarse para solucionar sus problemas de fascitis plantar?
Y en segundo lugar, considero que son pocos. 25 de esos 31 juegan en la Liga ACB. Si consideramos que los equipos de la máxima categoría del basket español utilizan con cierta asiduidad a 10 jugadores eso da un total de 170, por lo que 25 de 170 es sólo un 14,7 por ciento. Si miramos el ránking de Valoración ACB veremos que entre los 50 primeros sólo hay 15 españoles, es decir, un 30 por ciento. No es, desde luego, una buena noticia, ya que significa que hay pocos protagonistas nacionales en una competición que necesita imperiosamente referentes con los que el gran público se pueda identificar.

Por Jesús Pérez Ramos
Guardado en: Sin categoria | 1 comentario »
3 de Marzo de 2009

Barça: sin equilibrio no habrá títulos

Por Jesús Pérez Ramos

Tras la derrota del Regal Barça en semifinales de la Copa del Rey a manos del Tau Cerámica por 13 puntos de diferencia muchas miradas han apuntado a Andre Barrett. Siempre que hay un incidente negativo se tiende a buscar culpables y el base estadounidense ha sido elegido como blanco en los medios de comunicación y en la opinión pública en general, algo que ciertamente es sorprendente, ya que Barrett no jugó ni un minuto en ese partido. ¿Cómo se puede tener la culpa de algo en lo que no participas?
Barrett es un jugador que no ha logrado rendir por ahora lo que se esperaba de él, a pesar de que ha tenido oportunidades para hacerlo por las lesiones de Víctor Sada y Jaka Lakovic. Su aportación está siendo en general decepcionante, y en eso estamos todos de acuerdo. Es su primera experiencia fuera de su país y no está logrando adaptarse al basket que se practica en Europa con la rapidez necesaria. Eso ha provocado que su entrenador, Xavi Pascual, no confíe en él, lo que a su vez provoca en el jugador una gran inseguridad cada vez que salta a la cancha. Dicho todo esto, creo que Barrett es mejor de lo que ha demostrado hasta ahora, algo que, por otra parte, no es difícil de conseguir. Es bastante probable que empiece a jugar mejor cuando tenga más recorrido en Europa, haya adquirido más confianza y se encuentre en una situación más cómoda. Apuesto a que no es un base de primer nivel para ser titular en un equipo como el Barça, pero sí considero que es un jugador correcto, de nivel medio.
El caso es que en la Copa apenas jugó y eso, unido a la baja de Lakovic, hizo que Víctor Sada fuera prácticamente el único base puro, con la ayuda de un escolta como Roger Grimau reconvertido en director de juego. Seguramente eso influyó en la derrota frente al Tau, pero decir que el Barça perdió por 13 puntos contra el conjunto de Dusko Ivanovic por esa razón me parece una barbaridad. Hay que recordar, por ejemplo, que el Unicaja de Aíto tampoco utilizó prácticamente a Carlos Cabezas y tuvo que pasar a Gomis de su posición de escolta a la de base, y casi gana la Copa así. Es probable incluso que con Barrett a un buen nivel el equipo barcelonista también hubiera perdido.
El problema, si es que cada uno lo quiere considerar problema, está en otra parte. Si consideramos los puntos que genera cada jugador, es decir, los que anota y les sumamos las asistencias multiplicadas por dos (parto de la base que con ese pase se consigue una canasta de dos puntos), veremos que el ataque del Barça estuvo muchísimo más concentrado en un jugador que el de los demás equipos. Juan Carlos Navarro generó en los dos partidos de su equipo 79 de los 160 puntos del Barça, es decir, un 49,3 %. El siguiente fue Víctor Sada, con un 22,5 % y el tercero Ersan Ilyasova, con un 18,1 %. Comparémoslo con, por ejemplo, el Tau Cerámica, el campeón: Igor Rakocevic (24,6 por ciento), Tiago Splitter (18,7 %), Pete Mickeal (17,6 %), Pablo Prigioni (16,9 %) y Mirza Teletovic (16,1 %). En el Unicaja, por ejemplo, el que más generó fue Marcus Haislip, quien llegó a un 25,0 % del total de los puntos de su equipo.
En otras palabras, el Tau lo tuvo relativamente fácil en su semifinal contra el Regal Barça: sabía que parar a Navarro era frenar casi la mitad de los puntos del rival. Si miramos las estadísticas de la Liga ACB esta temporada veremos que ‘La Bomba’ genera un 27,8 % de los puntos de su equipo (21,9 de un total de 78,7). Rakocevic, por ejemplo, llega a un 29,8 % y Haislip, a un 21,0 %. El equipo azulgrana lleva toda la temporada _en algunos partidos se nota más y en otros menos_ con cierta ‘Navarrodependencia’, algo que en algunos partidos ha sido más evidente y en otros menos, pero que en un encuentro de gran presión, en el que los hombres menos importantes normalmente asumen menos responsabilidades, creció hasta un límite excesivo. Está bien que Navarro sea la guinda del pastel, pero no puede ser la mitad del pastel. Eso no quiere decir que haya que limitar a ‘La Bomba’, sino que hay que crear las condiciones necesarias para que otros jugadores del equipo aporten más y la contribución del escolta de Sant Feliu se sitúe en torno a un 25 %. Si no es así, lo que ocurre es que el juego del Barça se vuelve demasiado previsible: todos saben desde dónde llega el peligro. Y ese es el gran reto que tiene por delante el Barça si quiere conseguir algo importante esta temporada.

Por Jesús Pérez Ramos
Guardado en: Sin categoria | 1 comentario »
26 de Febrero de 2009